La transformación de la economía y el sistema de comercio en favor de una recuperación justa y sostenible

Una amplia alianza de organizaciones de la sociedad civil, en consulta con socios internacionales y organizaciones de productores/productoras de toda Europa, América, Asia y África, se han unido para exigir la transformación de la economía y el sistema comercial mediante políticas de recuperación de Covid-19 justas y sostenibles.

Comentarios de los firmantes sobre la publicación de la declaración:

En los valores y prácticas del comercio justo se encuentra el potencial de transformar nuestras estructuras y sistemas socioeconómicos. El Comercio Justo aborda los problemas mundiales actuales de las desigualdades, la discriminación, la pobreza y el cambio climático.

La pandemia de COVID ha puesto claramente de manifiesto las desigualdades de la economía mundial: unas pocas empresas han obtenido enormes beneficios, la persona promedio está sufriendo y las personas más vulnerables están perdiendo sus medios de vida e incluso sus vidas. Ha llegado el momento de que los gobiernos y las empresas construyan economías inclusivas que den prioridad a los derechos humanos.

En nuestra recuperación debemos modelar las prioridades económicas en torno al bienestar y a un medio ambiente sano, siguiendo los principios de solidaridad y justicia social en lugar de la búsqueda del crecimiento económico. No puede haber una economía saludable en un planeta enfermo.

Al celebrar dos años de la Carta Internacional de Comercio Justo, queremos reiterar nuestro compromiso de construir economías más justas y sostenibles para todos, junto con el movimiento de Comercio Justo. Es hora de reaccionar colectivamente ante los desafíos de nuestros tiempos y de remodelar los ecosistemas empresariales para que funcionen en pro del bienestar de las personas y del planeta

Recuperación económica ante el COVID- 19

Foto: Fairtrade International

Foto: Fairtrade International

Las organizaciones piden promover los principios del Comercio Justo para salir de esta crisis

En la parte de acción política, la CLAC (Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños/as Productores/as y Trabajadore/as de Comercio Justo) en relación a las iniciativas de recuperación económica ante el COVID-19. 

Entre las medidas que proponen destacan:

  • Considerar el rol clave de la agricultura familiar en la mitigación y adaptación al cambio climático.
  • Promover discusiones en todos los niveles, así como las alianzas entre todos los actores de las cadenas de valor, sector público y sociedad civil.
  • Tomar en cuenta las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático en la elaboración de los planes regionales y nacionales de reactivación económica post-COVID-19.
  • Impulsar un gran diálogo regional y nacional que tome en cuenta la participación de las organizaciones de pequeños(as) productores(as) y trabajadores(as) del campo.
  • Mantener y profundizar las medidas de cuidado al medioambiente y fortalecer las capacidades de resiliencia de las poblaciones y de los pequeños/as productores/as en la región.
  • Promover la participación activa del sistema y movimiento de Comercio Justo en la agenda climática internacional.
  • Promover que los distintos actores en la cadena de valor asuman su responsabilidad tantoen la mitigación del cambio climático, como en el incremento de los costes que éste genera en la producción agrícola.
  • Mantener en agenda las discusiones sobre los efectos del cambio climático en los medios de comunicación.
  • Continuar sumando esfuerzos para generar mayor conciencia individual y colectiva para promover un consumo responsable.

¿Puede una taza de café cambiar el mundo?

 

 

Actualmente mientras que el valor generado al final de la cadena de producción del café convencional no deja de crecer, la proporción para los productores y productoras es cada vez menor. Desde fines de los años noventa, las empresas tostadoras son, junto con las distribuidoras, los actores que generan mayores ingresos dentro de la cadena.  Por contra, sin los medios suficientes para mantener sus cultivos y obligados a endeudarse para satisfacer a sus necesidades básicas, muchos de los productores y productoras de café se encuentran atrapados en la “trampa de la pobreza”. A menudo, las familias caficultoras sufren de problemas de malnutrición e índices elevados de analfabetismo. La pobreza también alimenta fenómenos tales como la migración o el tráfico de droga, y en algunos países (Kenia, honduras, etc.), recurrir al trabajo infantil sigue siendo, a veces, una solución.

cafe-comercio-justo

En este sentido el café de Comercio Justo se basa en los compromisos asumidos por los actores de la cadena para permitir a organizaciones productoras, trabajadores y trabajadoras vivir de su trabajo e invertir de manera colectiva a largo plazo. Son relaciones duraderas y estables caracterizadas por

  • Fomentar la organización colectiva y democrática de los grupos productores.
  • Acordar un precio mínimo garantizado.
  • Existencia de la prima de Comercio Justo que repercute sobre toda la comunidad.
  • Cumplir las convenciones de la OIT (organización internacional del Trabajo)
  • Promover campañas de sensibilización a la ciudadanía que fomenten el consumo del Comercio Justo.

                      ¿Puede una taza de café cambiar el mundo?

Quizá contestar afirmativamente a esta pregunta sería simplificar demasiado la compleja realidad en la que vivimos, pero sí, consumir café ecológico y de Comercio Justo en tu vida diaria contribuye, y de manera muy directa, a proteger el medio ambiente y a mejorar la vida de muchas personas.

El consumo basado en criterios ambientales o sociales es muy bajo

El 64% de la población española se muestra dispuesta a pagar más en la compra de sus productos para apoyar a las personas que los elaboran en países en desarrollo. Se trata de un porcentaje superior al de la media europea, situado en el 50%, según el Eurobarómetro. Pese a ello, el consumo ético y de Comercio Justo en Europa en general y en España en concreto sigue siendo minoritario.

Estas son algunas de las conclusiones de un nuevo estudio que analiza las actitudes y motivaciones de la ciudadanía europea ante el consumo responsable. El informe, cuya edición en castellano ha sido realizada por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

El consumo basado en criterios ambientales o sociales sigue siendo minoritario en España y en general en toda Europa. Según datos del Eurobarómetro incluidos en este informe, el 21% de la población europea afirma elegir opciones éticas al comprar alimentos o ropa, aunque hay grandes diferencias entre los países más y menos comprometidos en este aspecto. En España el porcentaje de personas que se decantan por productos éticos es del 15%, mientras que en Suecia es del 49%, en Países Bajos el 38%, y en Alemania el 30%. En Portugal, solo el 7% de la población elige estas opciones.

Pero las diferencias no solo se encuentran entre países sino que también están relacionadas con otros aspectos.

El factor determinante es el nivel educativo: entre las personas con estudios básicos y con estudios superiores hay una diferencia de 21 puntos porcentuales entre aquellas propensas al consumo ético y las que no lo son.

La edad también influye: las personas mayores de 55 años son menos propensas a elegir opciones éticas que las de entre 25 y 54 años. En cuanto al género, un 24% de mujeres europeas se muestran dispuestas a comprar productos éticos frente al 19% de hombres.

Los datos de venta confirman estas tendencias. El Comercio Justo ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años en Europa en general y en España en particular. En nuestro país en 2018 las ventas de estos productos superaron los 77 millones de euros, con un aumento de un 50% respecto al año anterior. Sin embargo, todavía representa un porcentaje pequeño en relación al consumo habitual. A nivel europeo, en la cesta de la compra de alimentación y bebidas, el Comercio Justo no llega el 1%. Entre países hay grandes diferencias: en Suiza, el gasto medio por persona y año en estos productos es de 80 euros, mientras que en España es de 1’67 euros. La media europea en 2018 se situó en algo más de 15 euros.

El nuevo estudio también analiza las actitudes ante la colaboración con los países en desarrollo. En este sentido, el 53% de la población europea considera que las acciones individuales -como puede ser la compra- tienen un papel importante en la lucha contra la pobreza. En España este porcentaje asciende al 65%.

En relación con los criterios éticos que los consumidores y consumidoras tienen presente en sus decisiones de compra, el estudio concluye que para el 38% de la población de 5 países (Alemania, Italia, Francia, España y Reino Unido) es importante la producción respetuosa con el medio ambiente, mientras que aspectos como los salarios justos o las condiciones de trabajo seguras fueron señalados como importantes por un porcentaje menor de población. Sin embargo, en el caso del consumo de ropa, un porcentaje superior (39%) sí considera importante el pago de un precio justo a quienes la elaboran. Estos datos pueden demostrar que el conocimiento de las condiciones laborales en el sector textil es mayor que en otros productos.

Otro de los asuntos estrechamente relacionados con el consumo con criterios éticos es el de los sellos de certificación ecológica y de Comercio Justo. El estudio concluye que en general siguen desempeñando un papel secundario en las decisiones de compra. Mientras que un 32% de la población europea sí afirma que estos sellos influyen en sus decisiones de compra, un 39% reconoce que no se fija en estos sellos. Un porcentaje que en el caso de España llega al 59%.

En general, en Europa, el sello de Comercio Justo Fairtrade es el más reconocido, incluso por encima del de agricultura ecológica, aunque en el análisis detallado por países hay grandes diferencias: en los países del norte y centro de Europa son más conocidos los sellos de Comercio Justo que en los países del Sur y Este de Europa, donde los más reconocidos son los de agricultura ecológica. En concreto en España el 14% de las personas reconoce el sello de agricultura orgánica y el 21% la etiqueta ecológica europea, mientras que el sello de Comercio Justo Fairtrade es solo reconocido por un 3% de la población.

 

Celebramos el día mundial del comercio justo

¿Te unes? ¿Te animas a celebrar el Día Mundial del Comercio Justo desde tu casa?

El sábado 9 de mayo te invitamos a celebrar el Día Mundial del Comercio Justo de una de estas dos maneras:

  1. Hazte una fotografía con un producto de Comercio Justo. Explica por qué lo eliges, por qué te gusta. Reta (cita o etiqueta a 3 personas) a que hagan lo mismo. Difúndelo en redes sociales con la etiqueta #DiaMundialComercioJusto

       2. Haz una foto con el cartel «Yo celebro el Día Mundial del Comercio Justo»

Descarga el cartel «Yo celebro el Día Mundial del Comercio Justo». Están disponibles en castellano, gallego, catalán y euskera. También tienes una versión del cartel para colorearlo y decorarlo como quieras (por si hay nenes en casa o a ti te gusta colorear)

  • Hazte una foto con el cartel.
  • Súbela a las redes sociales con la etiqueta #DiaMundial ComercioJusto

 

 

 

 

 

 

 

 

DESCARGA AQUÍ LOS CARTELES:

CAST cartel colorear
CAST cartel yo celebro
CAT cartel colorear
CAT cartel yo celebro DMCJ
EUS cartel colorear
EUS cartel yo celebro DMCJ
GAL cartel colorear
GAL cartel yo celebro DMCJ

 

Día Mundial del Comercio Justo

Ante la crisis económica y social que está generando la crisis sanitaria del coronavirus,en el Día Mundial del Comercio Justo queremos decir más alto y claro que nunca, que existen otras maneras de hacer economía y comercio, más humanas y más sostenibles.

Y queremos mostrar que muchas personas apostamos por estas alternativas económicas y comerciales. Y cada vez somos más.

Por eso, ya que no podemos juntarnos en las calles para celebrar y reivindicar la importancia del Comercio Justo, lo haremos a través de las redes sociales desde nuestras casas.  ¿Te unes? ¿Te animas a celebrar el Día Mundial del Comercio Justo desde tu casa? 

A partir del lunes 4 de mayo te explicamos cómo vamos a celebrarlo y cómo puedes unirte.

Día del libro

  
                       ¿Por qué se celebra el 23 de abril?
El día 23 de abril se celebra en todo el mundo, el día del libro internacional. El Origen del día del libro se remonta a 1926. El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega…
 
 
 También se celebra el Día del Idioma Castellano, en homenaje y reconocimiento al célebre escritor don Miguel de Cervantes Saavedra, quien expiró en esta fecha, en el año 1616