Cartel jornada

¿Cómo sabemos que es comercio justo?

Jornada formativa sobre comercio justo

En este momento en el que hay certificadoras de ecológico que se están atreviendo a certificar en comercio justo, resulta interesante aprender más sobre por qué es necesario tener certificaciones, qué suponen y qué deberíamos exigirles. Desde la Plataforma de Comercio Justo hemos organizado esta jornada on line para debatir este tema y aprender sobre ello. 

Será el próximo 26 de noviembre a las 18:30 horas (aproximadamente hora y media de duración). Y se puede asistir a través de este enlace https://eu.bbcollab.com/guest/bde1c9a7b660416aaeaa9760a785b6f0 o bien verlo a través de este otro http://cooperacion.uva.es/live.

Contaremos con la presencia de Nelson Melo Maya miembro de la Asociación de Productores Orgánicos del Cauca, ORGANICA, de Colombia. de Anaíd Jocelyn González y Jerónimo Pruijn por parte de SPP, de Juan José Martínez miembro de la Junta Directiva de WFTO y de Javier Fernández Candela presidente de Copade. De final una mesa redonda que esperamos intensa.

Está todo el mundo invitado. Os esperamos el próximo jueves. 

En tiendas de comercio justo

Optar por los productos del proyecto “Consume Palestina” es una forma solidaria de saborear la calidad de la agricultura palestina y apoyar el desarrollo de sus comunidades más desfavorecidas,  el empoderamiento de la mujer a través del cooperativismo ha sido una vía de dinamización de sus comunidades y de superación de las desigualdades de género.

Puntos de venta

 

La transformación de la economía y el sistema de comercio en favor de una recuperación justa y sostenible

Una amplia alianza de organizaciones de la sociedad civil, en consulta con socios internacionales y organizaciones de productores/productoras de toda Europa, América, Asia y África, se han unido para exigir la transformación de la economía y el sistema comercial mediante políticas de recuperación de Covid-19 justas y sostenibles.

Comentarios de los firmantes sobre la publicación de la declaración:

En los valores y prácticas del comercio justo se encuentra el potencial de transformar nuestras estructuras y sistemas socioeconómicos. El Comercio Justo aborda los problemas mundiales actuales de las desigualdades, la discriminación, la pobreza y el cambio climático.

La pandemia de COVID ha puesto claramente de manifiesto las desigualdades de la economía mundial: unas pocas empresas han obtenido enormes beneficios, la persona promedio está sufriendo y las personas más vulnerables están perdiendo sus medios de vida e incluso sus vidas. Ha llegado el momento de que los gobiernos y las empresas construyan economías inclusivas que den prioridad a los derechos humanos.

En nuestra recuperación debemos modelar las prioridades económicas en torno al bienestar y a un medio ambiente sano, siguiendo los principios de solidaridad y justicia social en lugar de la búsqueda del crecimiento económico. No puede haber una economía saludable en un planeta enfermo.

Al celebrar dos años de la Carta Internacional de Comercio Justo, queremos reiterar nuestro compromiso de construir economías más justas y sostenibles para todos, junto con el movimiento de Comercio Justo. Es hora de reaccionar colectivamente ante los desafíos de nuestros tiempos y de remodelar los ecosistemas empresariales para que funcionen en pro del bienestar de las personas y del planeta

En Valladolid mascarillas biodegradables

 alternativas a las gomas unas cintas con una forma especial de sujeción hechas también con algodón

Una joven empresa vallisoletana nace en 2019, lanza mascarillas biodegradables para reducir el impacto ambiental. Descubre las mascarillas de Verde Agua: 100% algodón biodegradable, 40 lavados, sin gomas, colaboración con un proyecto ambiental y mucho más.

Las mascarillas son de algodón orgánico homologado en cumplimiento de la norma UNE 0065:2020, antibacterianas y de respirabilidad como exige el Ministerio de Sanidad, y en el tratamiento del tejido no han sido utilizados químicos contaminantes. Al mismo tiempo, la estampación de figuras se realiza con tintas al agua y han buscado como alternativas a las gomas unas cintas con una forma especial de sujeción hechas también con algodón. Todo esto no hubiera sido posible sin la colaboración de una empresa textil local.

Algo simple, orgánico, social, sostenible y hecho en Valladolid

Recuperación económica ante el COVID- 19

Foto: Fairtrade International

Foto: Fairtrade International

Las organizaciones piden promover los principios del Comercio Justo para salir de esta crisis

En la parte de acción política, la CLAC (Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños/as Productores/as y Trabajadore/as de Comercio Justo) en relación a las iniciativas de recuperación económica ante el COVID-19. 

Entre las medidas que proponen destacan:

  • Considerar el rol clave de la agricultura familiar en la mitigación y adaptación al cambio climático.
  • Promover discusiones en todos los niveles, así como las alianzas entre todos los actores de las cadenas de valor, sector público y sociedad civil.
  • Tomar en cuenta las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático en la elaboración de los planes regionales y nacionales de reactivación económica post-COVID-19.
  • Impulsar un gran diálogo regional y nacional que tome en cuenta la participación de las organizaciones de pequeños(as) productores(as) y trabajadores(as) del campo.
  • Mantener y profundizar las medidas de cuidado al medioambiente y fortalecer las capacidades de resiliencia de las poblaciones y de los pequeños/as productores/as en la región.
  • Promover la participación activa del sistema y movimiento de Comercio Justo en la agenda climática internacional.
  • Promover que los distintos actores en la cadena de valor asuman su responsabilidad tantoen la mitigación del cambio climático, como en el incremento de los costes que éste genera en la producción agrícola.
  • Mantener en agenda las discusiones sobre los efectos del cambio climático en los medios de comunicación.
  • Continuar sumando esfuerzos para generar mayor conciencia individual y colectiva para promover un consumo responsable.

¿Puede una taza de café cambiar el mundo?

 

 

Actualmente mientras que el valor generado al final de la cadena de producción del café convencional no deja de crecer, la proporción para los productores y productoras es cada vez menor. Desde fines de los años noventa, las empresas tostadoras son, junto con las distribuidoras, los actores que generan mayores ingresos dentro de la cadena.  Por contra, sin los medios suficientes para mantener sus cultivos y obligados a endeudarse para satisfacer a sus necesidades básicas, muchos de los productores y productoras de café se encuentran atrapados en la “trampa de la pobreza”. A menudo, las familias caficultoras sufren de problemas de malnutrición e índices elevados de analfabetismo. La pobreza también alimenta fenómenos tales como la migración o el tráfico de droga, y en algunos países (Kenia, honduras, etc.), recurrir al trabajo infantil sigue siendo, a veces, una solución.

cafe-comercio-justo

En este sentido el café de Comercio Justo se basa en los compromisos asumidos por los actores de la cadena para permitir a organizaciones productoras, trabajadores y trabajadoras vivir de su trabajo e invertir de manera colectiva a largo plazo. Son relaciones duraderas y estables caracterizadas por

  • Fomentar la organización colectiva y democrática de los grupos productores.
  • Acordar un precio mínimo garantizado.
  • Existencia de la prima de Comercio Justo que repercute sobre toda la comunidad.
  • Cumplir las convenciones de la OIT (organización internacional del Trabajo)
  • Promover campañas de sensibilización a la ciudadanía que fomenten el consumo del Comercio Justo.

                      ¿Puede una taza de café cambiar el mundo?

Quizá contestar afirmativamente a esta pregunta sería simplificar demasiado la compleja realidad en la que vivimos, pero sí, consumir café ecológico y de Comercio Justo en tu vida diaria contribuye, y de manera muy directa, a proteger el medio ambiente y a mejorar la vida de muchas personas.

El consumo basado en criterios ambientales o sociales es muy bajo

El 64% de la población española se muestra dispuesta a pagar más en la compra de sus productos para apoyar a las personas que los elaboran en países en desarrollo. Se trata de un porcentaje superior al de la media europea, situado en el 50%, según el Eurobarómetro. Pese a ello, el consumo ético y de Comercio Justo en Europa en general y en España en concreto sigue siendo minoritario.

Estas son algunas de las conclusiones de un nuevo estudio que analiza las actitudes y motivaciones de la ciudadanía europea ante el consumo responsable. El informe, cuya edición en castellano ha sido realizada por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

El consumo basado en criterios ambientales o sociales sigue siendo minoritario en España y en general en toda Europa. Según datos del Eurobarómetro incluidos en este informe, el 21% de la población europea afirma elegir opciones éticas al comprar alimentos o ropa, aunque hay grandes diferencias entre los países más y menos comprometidos en este aspecto. En España el porcentaje de personas que se decantan por productos éticos es del 15%, mientras que en Suecia es del 49%, en Países Bajos el 38%, y en Alemania el 30%. En Portugal, solo el 7% de la población elige estas opciones.

Pero las diferencias no solo se encuentran entre países sino que también están relacionadas con otros aspectos.

El factor determinante es el nivel educativo: entre las personas con estudios básicos y con estudios superiores hay una diferencia de 21 puntos porcentuales entre aquellas propensas al consumo ético y las que no lo son.

La edad también influye: las personas mayores de 55 años son menos propensas a elegir opciones éticas que las de entre 25 y 54 años. En cuanto al género, un 24% de mujeres europeas se muestran dispuestas a comprar productos éticos frente al 19% de hombres.

Los datos de venta confirman estas tendencias. El Comercio Justo ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años en Europa en general y en España en particular. En nuestro país en 2018 las ventas de estos productos superaron los 77 millones de euros, con un aumento de un 50% respecto al año anterior. Sin embargo, todavía representa un porcentaje pequeño en relación al consumo habitual. A nivel europeo, en la cesta de la compra de alimentación y bebidas, el Comercio Justo no llega el 1%. Entre países hay grandes diferencias: en Suiza, el gasto medio por persona y año en estos productos es de 80 euros, mientras que en España es de 1’67 euros. La media europea en 2018 se situó en algo más de 15 euros.

El nuevo estudio también analiza las actitudes ante la colaboración con los países en desarrollo. En este sentido, el 53% de la población europea considera que las acciones individuales -como puede ser la compra- tienen un papel importante en la lucha contra la pobreza. En España este porcentaje asciende al 65%.

En relación con los criterios éticos que los consumidores y consumidoras tienen presente en sus decisiones de compra, el estudio concluye que para el 38% de la población de 5 países (Alemania, Italia, Francia, España y Reino Unido) es importante la producción respetuosa con el medio ambiente, mientras que aspectos como los salarios justos o las condiciones de trabajo seguras fueron señalados como importantes por un porcentaje menor de población. Sin embargo, en el caso del consumo de ropa, un porcentaje superior (39%) sí considera importante el pago de un precio justo a quienes la elaboran. Estos datos pueden demostrar que el conocimiento de las condiciones laborales en el sector textil es mayor que en otros productos.

Otro de los asuntos estrechamente relacionados con el consumo con criterios éticos es el de los sellos de certificación ecológica y de Comercio Justo. El estudio concluye que en general siguen desempeñando un papel secundario en las decisiones de compra. Mientras que un 32% de la población europea sí afirma que estos sellos influyen en sus decisiones de compra, un 39% reconoce que no se fija en estos sellos. Un porcentaje que en el caso de España llega al 59%.

En general, en Europa, el sello de Comercio Justo Fairtrade es el más reconocido, incluso por encima del de agricultura ecológica, aunque en el análisis detallado por países hay grandes diferencias: en los países del norte y centro de Europa son más conocidos los sellos de Comercio Justo que en los países del Sur y Este de Europa, donde los más reconocidos son los de agricultura ecológica. En concreto en España el 14% de las personas reconoce el sello de agricultura orgánica y el 21% la etiqueta ecológica europea, mientras que el sello de Comercio Justo Fairtrade es solo reconocido por un 3% de la población.